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PASACINTAS

PASACINTAS PALA

Poemario compuesto en su práctica totalidad por sonetos clásicos, fue editado para Colombia y Argentina por la casa Otrocontar en 2013 y reeditado en España por las editoriales Noviembre en 2015 y Terra Ignota de Barcelona en 2017.

Los siguientes son algunos de los poemas que lo componen.

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LAS SEMANAS

Las semanas sin vos son un pañuelo
hecho de vino y fotos del pasado,
un paisaje que anuncia terciopelo
y termina con sangre en el tinglado.

Son un beso al revés, un rito sado,
un bombón arrojado a la escalera,
un recuerdo de hielo exagerado
condenado al rincón de la pecera.

Se camuflan de a dos y en la usurera
soledad del reloj pasan impunes.
Las semanas sin vos, quién lo creyera,
tienen –tan ordinarias, tan comunes-
siete días, igual que otra cualquiera,
pero siete calcados, siete lunes.

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UTOPÍA

Lo que se fue se fue y lo dice el tiempo
que escribe con perfecta ortografía
la crónica del amancebamiento
entre el hombre y su puta cobardía.

¿Es que no hay quién regrese a barlovento
a rescatar el cuento de la orgía
o quién ponga de moda en el convento
el pasatiempo de la apostasía?

¿No hay quien se ofrezca a usar la artillería
del Albaicín omeya que resiste
y de paso a lustrarnos la utopía?

Podría hacerlo yo, pero estoy triste.
Podría una canción, pero no es mía.
Podría hacerlo dios, pero no existe.

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COLGAR LOS HÁBITOS REQUIERE ESTILO

Colgar los hábitos requiere estilo.
Posar de apóstata no te hace un lord.
Si te harta el célibe corre, ve y dilo,
pero sin prédicas de inquisidor.

Hay lenguas bífidas en los sermones,
bajo la túnica del fanfarrón:
ni los satánicos ni los mormones
pasan incólumes la evaluación.

Tiene el misógino de feminista
igual que el tímido guarda un bufón
y un acrofóbico el equilibrista.

Tiene su lágrima todo varón,
todo romántico su gen machista,
todo homofóbico su maricón.

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BOGOTÁ SEIS A.M.

Bogotá seis a.m. ¡Se acabó el virreinato!
¡A limar los zapatos! ¡A ganarse el hachís!
Si el país es un chiste repetido y barato
vos sos su autorretrato empapado de anís.

Sos la perdiz que escapa del final del relato,
medio bachillerato más una cicatriz
hecha bis en tu coro de asesino beato,
tu Cartel Vallenato, tus tributos a Kiss.

Esa actriz que es tu noche busca un remo que reme
-con el semen del miedo le han preñando el valor-
y este actor la abandona porque a todo le teme:
a la fe que hace aguas, cañonazo a estribor,
y a esta vida que vale lo que empieza por eme.
Bogotá diez p.m. Buenas noches, mi amor.

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¡HAY QUE BEBER VINO!

Angina, dermatitis, condiloma,
mieloma, candidiasis, cefalea,
condromalacia, lupus, glaucoma,
laringotraqueitis, seborrea.

Alzheimer, vaginosis, carcinoma,
cistadenofibroma, erisipela,
gangrena gaseosa, retinoma,
soplo en el corazón, dolor de muela.

Feocromocitoma, esquizofrenia,
anemia, luxación del cristalino,
enfermedad de Crohn, oligofrenia,
histoplasmosis, labio leporino,
isoinmunización, trombosis, tenia.

¡Estamos vivos! ¡Hay que beber vino!

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NO ME BESES

Si amanezco en tu cama una mañana
convertido en un cardo inoportuno
y a mis pies se vinagra el desayuno
y no atino a ofrecerte la ventana.

Si una tarde aborrezco nuestras canas
y no lleno tu copa y no hago caso
y no soy tu paraguas de reemplazo
y hago un lunes los fines de semana.

Si no soy el coñac que ahuyenta el frío,
si te alquilo un dolor que no mereces,
si soy más una cruz que un desafío,
no te aburras del mar, como los peces,
no te embarques conmigo hacia el hastío:
vete al próximo altar, y no me beses.

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SOLO

Solo la busco si me reta a duelo.
Solo le doy la vida si me mata.
Solo me aburre si habla de Coelho.
Solo me extingue el fuego si es beata.

Solo le quito puntos si va a misa.
Solo me desmotiva si me premia.
Solo me pudre el alma si es sumisa.
Solo me decepciona si es abstemia.

Solo me amarra si es indiferente.
Solo me da calor si no me abriga.
Solo me excita si es inteligente.

Solo le doy amor si no mendiga.
Solo le creo todo si me miente.
Solo voy a la cama si es mi amiga.

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SE PARECÍA A VOS

Se parecía a vos mientras fumaba,
mientras pensaba en otro y era tarde.
Ella, todo un Vesubio que exhalaba
esa lava que ahuyenta a los cobardes.

Se parecía a vos en otra parte,
digamos en el cuello desahuciado;
yo debí despeinarla -despeinarte-,
pero el martes no dio para el pecado.

Solo un instante fue, liso y bizarro,
una fotografía movediza.
Nunca jamás debí salir del barro
piensa un mortal mientras se paraliza.

Se parecía a vos con su cigarro
y yo me parecía a la ceniza.

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LO QUE SE FUE

Nada de lo que viaja vuelve ileso.
Pocas fotos resisten la mudanza.
Caminar es hacerle contrapeso
al augurio feliz de la balanza.

Ni pagando peaje, coima o fianza
regresa a la campana su repique;
perdona que te extinga la esperanza
y acto seguido, que te notifique:
el guijarro que arranca el mar del dique,
la cámara entre Favio y Aniceto,
el aura novelesca del penique,
la sensación de amparo del bisnieto…
lo que se fue se fue, duela o salpique
o lo ignores o le hagas un soneto.

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NO SE PUEDE ESTAR SOLO

No se puede estar solo en Buenos Aires:
es una necedad, un estropicio,
una contravención, todo un desaire,
una calamidad, un desperdicio.

Para el impar aquí no hay frontispicio,
ni antigüedad, ni parque, ni substancia;
solo nostalgia en forma de bullicio
y bandoneón en forma de ambulancia.

Estar solo en París, es elegancia,
estar solo en Madrid es atinado,
estar solo en El Cairo, exuberancia,
estar solo en Shangai es demasiado,
estar solo en New York es redundancia,
pero en San Telmo, solo, es un pecado.

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YO

Yo he sido un sibarita reincidente,
un prófugo de iglesia y escalpelo,
un Frankenstein que mezcla adolescente
con abuelo.

Un man por Epicuro seducido,
un sátiro detrás de la belleza,
un top en mi deporte preferido:
la pereza.

Yo pagué disparate con herida
y no aprendí a decir remordimiento.
Es más, y por si viene la estampida,
adjunto esta posdata al testamento:
ni de un puto retazo de mi vida
me arrepiento.

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¡AY, MEDELLÍN!

¡Ay, Medellín! ¡Carajo, si me cuesta
escribirte un soneto enamorado!
Medio yo dice sí, rima y apuesta,
y otro medio te cita en el juzgado.

Me obligas a subir a tu tinglado
y luego me revendes la boleta.
¿Si es tan bello el telón y el entramado
por qué coños compraste una escopeta?

Serías más Monroe, más Simonetta,
más parecida al tango que persigo,
menos la Disneylandia de las dietas
y más digna de dignos enemigos,
si te desentendieras de las tetas
y te miraras menos el ombligo.

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